
La Iglesia y el Ministerio de Educación tendrán ahora que readmitirla, a pesar de la oposición del obispado.
Ha sido el Tribunal Constitucional quien ha puesto orden en este caso del atropello de derechos obligando al Tribunal Superior de Justicia de andalucia a rectificar sus sentencian de abril de 2002 en la quedaba la razón a los obispos, según recoge el diario El País.
La sentencia del alto tribunal rechaza un recurso de súplica del episcopado y obliga a readmitir inmeditamente a la profesora en las mismas condiciones que tenía con anterioridad al despido. Además, le obliga a abonar los salarios que no ha percibido desde la fecha del despido hasta que la readmision tenga lugar. El fallo ya es firme pero el obispado ha anunciado que no readmitirá a la docente.