Tras cuatro años en prisión por un delito que no cometieron.
Cuando Alberta y Teresa salieron de la cárcel, apenas cargaban con dos bolsas por todo equipaje, por todo recuerdo de la historia que las ha convertido en las dos indígenas más famosas de México, la de dos inocentes que han pasado casi cuatro años en prisión por una injusticia basada en un proceso amañado. "No me quería llevar nada, se lo dejamos todo al resto de las presas", cuenta con apenas 24 horas de libertad la segunda. "Lo único que queremos ahora es volver a casa, recuperar nuestra vida", añade su cuñada, "estar con nuestras familias y olvidar este tiempo en la cárcel".